No siempre es necesario excavar para saber qué ocurre bajo tierra. En este sentido, GeoNovatek aplica ensayos geofísicos avanzados, empleando técnicas sísmicas, eléctricas, acústicas, gravimétricas y electromagnéticas, que permiten conocer el subsuelo sin perforaciones. Gracias a ello, es posible realizar un perfil o mapa tridimensional del terreno, no sin antes verificar la accesibilidad, el espacio disponible y las condiciones del subsuelo en la zona a investigar.

Por un lado, dicha tecnología ayuda a detectar huecos, zonas saturadas de agua, cavidades, debilidades o irregularidades del terreno, con una precisión que minimiza riesgos y evita trabajos invasivos. Por otro lado, se comprueba las mejoras que se pueden alcanzar con las inyecciones de resina expansiva, lo que permite conocer la evolución del terreno de forma científica y verificable.
Los ensayos geofísicos son rápidos, limpios y altamente informativos, ideales para obras urbanas, edificaciones habitadas o entornos de difícil acceso. En manos de los especialistas de GeoNovatek, esta tecnología se convierte en una herramienta poderosa para evaluar, prevenir y justificar intervenciones estructurales con una base técnica sólida.
Un ensayo geofísico es una técnica de investigación del subsuelo que permite conocer sus características físicas y estructurales sin necesidad de excavaciones ni perforaciones. Se basa en la medición de la respuesta del terreno ante estímulos físicos —como ondas sísmicas, corrientes eléctricas o campos electromagnéticos— para interpretar su composición, estado y comportamiento.
Un ensayo geofísico proporciona información clave sobre:
El ensayo geofísico sirve para reducir la incertidumbre técnica antes de una intervención, permitiendo tomar decisiones fundamentadas sobre el terreno. Es especialmente útil para:
El estudio geotécnico se basa en sondeos, perforaciones y ensayos de laboratorio sobre muestras extraídas del terreno. Proporciona parámetros geomecánicos muy detallados, pero es invasivo, puntual y limitado a los puntos donde se realizan los sondeos.
El ensayo geofísico, en cambio, no sustituye al estudio geotécnico, sino que lo complementa. Ofrece una visión continua y global del subsuelo entre sondeos, permitiendo detectar anomalías que podrían pasar desapercibidas en un estudio tradicional.
Los ensayos de resistencia del terreno miden la capacidad portante del suelo en un punto concreto. Son pruebas directas, muy útiles para cuantificar resistencia, pero limitadas espacialmente. Por su parte, el ensayo geofísico no mide resistencia directa, sino propiedades físicas relacionadas con la rigidez, densidad y continuidad del terreno.

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