Humedad por filtración: cómo afecta al terreno de apoyo de la cimentación

Cuando pensamos en los problemas de filtraciones en una casa, solemos mirar hacia arriba: que si una gotera en el tejado, que si las humedades en el techo del piso de arriba… Sin embargo, casi nunca miramos lo que pasa bajo nuestros pies, y es justo ahí donde se esconde el verdadero peligro: la humedad por filtración.

hincado de micropilote en vivienda rus jaen

¿Qué es la humedad por filtración?


Para entenderlo de forma sencilla, la humedad por filtración ocurre cuando el agua, que debería estar en otro lado (en las tuberías, en la calle o en el subsuelo), encuentra un camino libre para colarse donde no la llaman. En este caso, nos referimos al agua que penetra en el terreno que sostiene los cimientos de tu casa.


Imagina que el suelo bajo tu hogar es como una esponja gigante. Si esa esponja recibe la cantidad justa de agua, se mantiene firme y compacta. Pero si empieza a recibir agua sin control por culpa de la humedad por filtración, esa esponja se satura, se deforma y pierde toda su fuerza. Al final, la humedad por filtración no es solo una mancha fea en la pared del sótano; es agua debilitando el suelo que sujeta los miles de kilos que pesa tu casa.


Mecanismos de entrada y propagación


El agua es increíblemente astuta. Si hay una mínima rendija, se va a colar. En una vivienda, la humedad por filtración suele aparecer por tres caminos principales:


• Rotura de tuberías:

Es el clásico accidente doméstico oculto. Una tubería de desagüe o de agua sanitaria que tiene un poro o una pequeña grieta. No te enteras porque está bajo el suelo, pero día tras día, mes tras mes, va soltando agua. Es como dejar un grifo abierto directamente apuntando a la tierra de los cimientos.


• Capilaridad:

Piensa en cuando mojas la punta de un terrón de azúcar en el café: el líquido sube hacia arriba desafiando a la gravedad, ¿verdad? Pues los materiales de construcción (como el hormigón o el ladrillo) tienen microporos que actúan igual. Si el suelo está húmedo, la casa «absorbe» ese agua hacia arriba, provocando humedad por filtración por capilaridad.


• Elevación del nivel freático:

A veces el enemigo viene desde muy abajo. Si vives en una zona donde ha llovido mucho o hay corrientes subterráneas, el nivel del agua bajo tierra (nivel freático) sube. Al subir, empapa directamente el terreno de apoyo y genera una humedad por filtración masiva que empuja desde el subsuelo.

Efectos sobre el terreno y cimentación

Aquí es donde la cosa se pone fea. ¿Qué pasa cuando el terreno se llena de humedad por filtración? Pues que el suelo cambia por completo sus propiedades mecánicas.

Dependiendo del tipo de suelo, el desastre se manifiesta de dos formas:

• Suelos arcillosos (El efecto «blandiblup»):

Si el suelo bajo tu casa es arcilloso, la humedad por filtración hace que la arcilla se hinche como un globo. Cuando el agua se seca, la arcilla se encoge y se agrieta. Este sube y baja constante hace que el terreno se vuelva inestable.

• Suelos arenosos (El efecto «castillo de arena»):

Si el suelo es más arenoso, el agua de la humedad por filtración arrastra las partículas finas de arena, lavando el terreno y dejando huecos vacíos bajo los cimientos.

Las temidas consecuencias: Asentamientos y grietas

Cuando el terreno cede o se deforma por culpa de la humedad por filtración, la cimentación de la casa ya no se apoya sobre una base firme. Entonces ocurre el fenómeno denominado asentamiento diferencial: una parte de la casa se hunde más que otra porque el suelo se ha vuelto blando en esa zona.

¿El resultado visible? Tu casa empieza a quejarse y a crujir. Verás que las puertas y ventanas ya no encajan bien o se atascan de la noche a la mañana, y empezarán a aparecer grietas en forma de escalera o diagonales en las paredes. Esas grietas son el grito de auxilio de la estructura, avisándote de que el suelo se está moviendo por culpa de la humedad por filtración.

Soluciones preventivas y correctivas

Por suerte, no todo está perdido. Si actúas a tiempo, puedes salvar el suelo de tu casa. Aquí tienes lo que debes hacer, tanto para prevenir como para curar:

• Inspecciones de fontanería (Preventiva):

No esperes a ver el suelo hundido. Si notas que la factura del agua sube sin sentido o que la presión baja, haz una revisión. Detectar una tubería rota a tiempo te ahorrará una fortuna en reparaciones.

• Sistemas de drenaje y canalización (Preventiva):

Al igual que usas un paraguas para no mojarte, tu casa necesita desviar el agua de lluvia. Instalar tubos de drenaje perforados alrededor de los cimientos y mantener los canalones limpios evitará que el agua se acumule en el terreno y genere humedad por filtración.

• Impermeabilización de muros (Correctiva):

Si el agua ya se está colando por capilaridad, toca aplicar barreras químicas o pantallas impermeables en la base de los muros para cortar el paso de la humedad por filtración de raíz.

• Inyecciones de resina o recalces (Correctiva extrema):

Si llegas tarde y la humedad por filtración ya ha dañado el terreno haciendo que la casa se asiente, hay que consolidar el suelo o recalzar la cimentación. Unas técnicas que aplica GeoNovatek de forma exitosa, inyectando resinas expansivas que rellenan los huecos bajo los cimientos, o recalzando la cimentación con micropilotes para devolver la firmeza al terreno, frenando de esta manera las grietas de golpe.

Tipo de solución

Medida

Objetivo

Preventiva

Inspección de fontanería

Detectar fugas a tiempo y evitar daños estructurales y reparaciones costosas.

Preventiva

Sistemas de drenaje y canalización

Desviar el agua de lluvia y evitar su acumulación alrededor de la cimentación.

Correctiva

Impermeabilización de muros

Bloquear la humedad por capilaridad mediante barreras impermeables o tratamientos químicos.

Correctiva (extrema)

Inyecciones de resina o recalce de cimentación

Consolidar el terreno y estabilizar la estructura mediante resinas expansivas o micropilotes.

Imagen de Andrés López

Andrés López

Director técnico en Geonovatek

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